San Francisco de Paula, fundador de los Mínimos, vivió en extrema humildad, oración y penitencia. Nacido en Paola, llevó vida eremítica, realizó milagros y fue consejero espiritual de reyes. Murió en Francia en 1507.
San Francisco de Paula fue el fundador de la Orden de los Ermitaños de San Francisco de Asís, conocidos como los Mínimos, debido a su vida de pobreza y penitencia aún más estricta que la de los franciscanos. Su vida estuvo marcada por la humildad, el ayuno y la oración constante.
Nació el 27 de marzo de 1416 en Paola (Calabria), fruto de las oraciones de sus padres, que pidieron la intercesión de San Francisco de Asís para obtener un hijo. Siendo niño sufrió una grave enfermedad y sanó milagrosamente tras un voto de sus padres.
A los trece años fue confiado a los Frailes Menores, donde destacó por su obediencia y devoción. Durante una peregrinación a Asís y Roma descubrió que su vocación era la vida eremítica.
Se retiró a una gruta en las montañas calabresas, viviendo de hierbas, durmiendo sobre piedras y practicando severa penitencia. Su fama de santidad se extendió rápidamente y muchas personas acudieron a él en busca de consejo.
Con el tiempo surgió una comunidad y en 1454, con permiso del obispo de Cosenza, se construyó el primer convento de los Mínimos. Sus votos principales eran trabajo, vigilias nocturnas, silencio, oración y ayuno.
A San Francisco se le atribuyeron numerosos milagros: devolver la vista, el oído e incluso resucitar muertos. Pese a su fama, permaneció profundamente humilde, fiel a su lema “Charitas”.
Enviado por el papa, viajó a Francia para asistir al rey Luis XI, ayudándolo a reconciliarse con Dios. Permaneció luego bajo Carlos VIII, quien le construyó varios conventos. Durante veinte años continuó guiando espiritualmente al pueblo.
Murió el 2 de abril de 1507 en Plessis-les-Tours. En 1562 los calvinistas quemaron sus restos. Su orden se expandió por Europa y del convento de los Mínimos en Múnich surgió la conocida cerveza Paulaner.
Con hábito con capucha, como asceta con un cráneo y un flagelo, o con el lema “Charitas”.
2 de abril
Eremitas, marineros italianos, contra la infertilidad, en sufrimiento y contra la peste.
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