Padre Michael McGivney, fundador de los Caballeros de Colón, dedicó su vida a la caridad, la fe y la ayuda a las familias necesitadas. Fue un sacerdote humilde y un ejemplo de servicio cristiano.
Padre Michael McGivney nació el 12 de agosto de 1852 en Waterbury, Connecticut, de padres inmigrantes irlandeses. Era el mayor de trece hijos, de los cuales solo siete sobrevivieron. Creció en una familia pobre pero unida y profundamente religiosa.
A los trece años dejó la escuela para trabajar en una fábrica de metales y ayudar a su familia. A los dieciséis se trasladó a Quebec (Canadá) para estudiar en el seminario de Saint-Hyacinthe. Fue ordenado sacerdote en 1877.
Como vicario de la Iglesia St. Mary’s en New Haven, se dedicó a los presos, a los jóvenes y a las familias necesitadas. Enseñó catecismo y promovió la templanza. Su bondad y entrega conquistaron a sus feligreses.
En 1881 fundó los Hijos de Colón, más tarde llamados los Caballeros de Colón, una organización laica dedicada a la caridad cristiana y al apoyo económico de los más pobres. La asociación creció rápidamente, difundiendo los valores de unidad, caridad, fraternidad y patriotismo.
En 1884 fue nombrado párroco de la Iglesia St. Thomas en Thomaston, donde continuó su obra entre los pobres. Murió el 14 de agosto de 1890, a los 38 años, de neumonía. Su tumba en St. Mary’s es hoy lugar de peregrinación.
En 2008, Benedicto XVI lo declaró Venerable. La canonización sigue en proceso. Los Caballeros de Colón cuentan hoy con más de 1,7 millones de miembros en todo el mundo.
Iconografía:
vestido como sacerdote, con atuendo sencillo, con un libro
Fiesta:
(no existe fiesta litúrgica universal)
Patrono:
de la asociación laica de los Caballeros de Colón