Descubre las esculturas de la Virgen de Fátima, símbolo de fe, esperanza y oración. Imágenes talladas que reflejan una de las apariciones marianas más famosas.
La Virgen de Fátima, también llamada Nuestra Señora de Fátima, es una de las advocaciones marianas más veneradas en la Iglesia católica. Se apareció varias veces en 1917 a tres niños pastores – Francisco y Jacinta Marto y su prima Lucía dos Santos – en Fátima, Portugal, vestida completamente de blanco.
El nombre del pueblo proviene de una princesa mora que se convirtió al cristianismo en el siglo XII y fue bautizada como “Aureana”. Desde entonces, el lugar se conoce como Fátima.
La Virgen pidió a los niños regresar el día 13 de cada mes y rezar el rosario todos los días. El 13 de octubre ocurrió el famoso Milagro del Sol: decenas de miles de personas vieron cómo el sol giraba, cambiaba de color y se movía sin dañar la vista. Es considerado uno de los mayores milagros del siglo XX.
En 1920, el obispo de Leiria reconoció oficialmente las apariciones, y la devoción a la Virgen de Fátima se extendió por todo el mundo.
El 13 de julio la Virgen reveló tres secretos proféticos: una visión del infierno, la Segunda Guerra Mundial y la conversión de Rusia. El tercer secreto, que hablaba de una persecución a los cristianos, fue revelado en el año 2000 por el cardenal Ratzinger.
El Papa atribuyó su supervivencia al atentado del 13 de mayo de 1981 a la Virgen de Fátima. En 1982 fue en peregrinación al santuario para agradecerle y entregó la bala extraída de su cuerpo. Visitó Fátima tres veces.
Fátima recibe más de cuatro millones de peregrinos al año. Abarca la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, la Iglesia de la Santísima Trinidad (inaugurada en 2007 con 9.000 asientos) y la Capilla de las Apariciones en la Cova da Iria. Destacan las misas nocturnas con velas, de gran fuerza espiritual y devoción.
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